GR 7.1 Cañada de la Cruz-Archivel

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Aquí está el bonus track al que me refería al final de mi última entrada (aquí). Como finalicé el GR 7 la tarde del viernes y hasta el día siguiente no podía regresar a casa, tenía la posibilidad de hacer una jornada más de travesía. La tentación, para un gerrerista empedernido, fue demasiado grande, así que ni me planteé quedarme a descansar el sábado y me puse en marcha.

El GR 7.1 es una variante que une Moratalla y Cañada de la Cruz pasando por la ciudad santa de Caravaca de la Cruz en un trayecto de algo más de 60 kilómetros. La conexión entre los dos municipios del Noroeste Murciano la había hecho el año anterior, pero en el “debe” seguía teniendo estos 45 kilómetros, divididos en dos etapas.

Como siempre, arranqué a caminar aún de noche. Me ocurrió algo muy curioso, y es que estaba absolutamente desorientado. Lo estaba desde el día anterior, cuando llegué a Cañada finalizando el GR 7: ¡no sabía hacia dónde se iba a Caravaca! No tengo explicación, más allá de que era la primera vez que estaba allí, simplemente estaba absolutamente descolocado. Tras unos minutos me decidí a preguntar a un aldeano, quien corroboró mi despiste total: era justo en dirección contraria a la que mi intuición me llevaba. En fin.

Ya bien encaminado pude disfrutar de un primer tramo de recorrido realmente bello. Es cierto que es una solitaria carretera de viejo asfalto, pero ésta transita entre hermosos campos de cereal. Perder la vista mirando a la derecha en estos primeros minutos de luz fue increíble.

Tras rebasar el cruce de Los Odres llegamos a El Hornico, un caserío mínimo con una de esas preciosas ermitas rurales como ornamento mayor de la pequeña localidad.

Tras pasarla abandonamos el asfalto para desviarnos a la izquierda por un camino de tierra. Aquí deberían volver a señalizarlo, hasta que uno no se introduce unos cuantos metros no ve la marca blanquirroja, y todos sabemos el mal rollo que da esa incertidumbre.

Seguimos paseando, ahora a los pies de pequeños cerros que dan inicio a las grandes llanuras que se extienden hacia el Sur. Tras algún que otro cortijo y un par de ramblas llegamos al Tartamudo, otro caserío casi deshabitado. Estamos en la carretera que va a Inazares, casi la mitad de nuestro recorrido de hoy.

Por unos metros seguimos la carretera a la izquierda; muy pronto veremos el desvío que debemos coger. De nuevo los campos cerealistas ofrecen un paisaje de ensueño. Aquí no son un manto plano y cuadrado, sino que siguen el animado sube y baja de los pequeños montículos en que están plantados, ofreciendo un animado juego visual.

Hemos entrado en los dominios de la Sierra de Mojantes, que acompañaremos por su cara Norte. Por un camino bastante cómodo alternamos pequeños bosques de pinos con cultivos aislados de frutal y accesos a alguna que otra casa de campo.

Las señales nos sacarán a terreno diáfano, donde predominan las explotaciones agrícolas. Es la parte menos vistosa de la ruta.

Llegaremos a la Casa de la Rodea, donde haremos un giro de 90º a la izquierda para, un kilómetro más adelante, junto a una granja, repetir la operación, pero a derechas.

Así, tras pasar por Las Casicas y Noguericas, pondremos pie en Archivel. Aquí, tras 8 días caminando y algo más de 200 kilómetros, celebramos el reencuentro en uno de los bares de la plaza. Colofón perfecto a la semana de travesía más emocional que he podido disfrutar hasta hoy.

P.D.: Debido a la pérdida irreparable de mi disco duro, no conservo ninguna fotografía de esta etapa. La que ilustra esta entrada al blog está sacada de aquí. Gracias.

FICHA TÉCNICA:

FECHA REALIZACIÓN: 30 de abril de 2016.

RECORRIDO: Cañada de la Cruz-El Hornico-Tartamudo-La Rodea-Las Casicas-Noguericas-Archivel.

DISTANCIA TOTAL: 24’4 kilómetros (aprox.).

TIEMPO: 6 horas.

DESNIVEL: 300 m. positivo (aprox.).

DIFICULTAD: Fácil.

INTERESANTE: Los campos de cereal; la ermita de El Hornico; los caseríos solitarios; la sensación de alejamiento; el tramo bajo la Sierra de Mojantes; Archivel.

RECOMENDACIONES: Llevar agua y algo de comida. Aconsejable de septiembre a mayo, evitando los meses de mayor insolación.

MÁS INFORMACIÓN: Caminos de la Cruz.

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